Información publicada en GARA el 11 de septiembre de 2000.


      ATENTADO EN ITZIAR
      Una explosión causa grandes daños materiales en una discoteca propiedad de Narciso Korta

      El dueño del local es un hermano de José María Korta, muerto en atentado el pasado 8 de agosto Un comunicante que habló en nombre de ETA avisó a la Cruz Roja de la colocación del artefacto

      F. FERNANDEZ | ITZIAR

      Un artefacto explotó ayer, hacia las once de la mañana, en la discoteca Txitxarro, propiedad de un hermano de José María Korta, el presidente de la patronal Adegi, que murió en un atentado de ETA el pasado 8 de agosto en Zumaia. Previamente, un comunicante anónimo, que dijo hablar en nombre de ETA, avisó a la Cruz Roja de que se iba a producir la explosión en este inmueble ubicado al borde de la carretera N-634, en el alto de Itziar, a apenas cien metros de esta localidad guipuzcoana.

      Unos empleados de la discoteca que se acercaron al lugar tras conocer la noticia, explicaron que la discoteca, que había permanecido abierta al público hasta las siete de la mañana, quedó «reventada». Dotaciones de bomberos, ambulancias y numerosos efectivos de la Ertzaintza, que acordonaron la zona, fueron llegando hasta el alto de Itziar. Tras examinar el recinto, la Policía autonómica confirmó que no había víctimas, ya que la discoteca estaba vacía.

      Mientras, un cazador descubrió ilesa a la pareja encargada de la limpieza y mantenimiento del local, que permanecía maniatada en un lugar próximo, junto a su vehículo, en la pista que une Itziar con el barrio de Endoia. El comunicante anónimo que llamó a la Cruz Roja ya había indicado el sitio en el que habían dejado a estas personas.

      Los dos empleados relataron que, cuando realizaban su trabajo habitual, fueron sorprendidos por unos encapuchados que les obligaron a abandonar la discoteca y que, posteriormente, les dejaron atados a un árbol. Tras prestar declaración, regresaron a su domicilio poco después de ser localizados por el cazador.

      Los artificieros de la Unidad Especial de Explosivos de la Ertzaintza recogieron muestras en el lugar de los hechos y, aunque el Departamento de Interior no precisó la composición de la bomba, la simple observación de los desperfectos causados hace descartar que se tratara de un artefacto de fabricación casera.

      Desde un camino forestal que transcurre por encima de la N-634 se podía contemplar cómo había quedado el techo de la discoteca. Parte del tejado se desplomó, dejando al descubierto el armazón, mientras que otra parte quedó abombada.

      Alrededor de las 15.00, cuando la N-634 aún permanecía cortada al tránsito de vehículos en el tramo entre el alto de Itziar y Arroa, llegó el secretario general de Adegi, José María Ruiz Urchegui, al que había precedido el diputado general de Gipuzkoa, Román Sudupe. Urchegui no quiso hacer declaraciones a los medios de comunicación.

      El primer representante institucional que se acercó hasta el lugar de la explosión fue Jesús María Agirrezabala (EA), alcalde de Deba, municipio en el que se inscribe Itziar. El alcalde confirmó que Narciso Korta es el dueño de la discoteca Txitxarro y que, además, su esposa gestiona el restaurante anexo y que el gerente del local es su hijo Oier Korta. En los bajos del mismo edificio se encuentra otro local musical llamado Scaner.

      Sudupe observa «relación directa»

      Román Sudupe, por su parte, recordó que el viernes se cumplió un mes desde que «eliminaron, asesinaron, al hermano del propietario de Txitxarro». Añadió que ya no tiene palabras para calificar «lo que suponen para Euskadi ETA y el mundo del MLNV», del que dijo que ha caído en «una degeneración ideológica, sicológica y humana».

      El diputado general comentó que, a su juicio, esta acción tiene «relación directa» con la actitud mantenida por la familia Korta tras el atentado de agosto y afirmó que «aquí está la respuesta de ETA, para que se callen y se pongan de rodillas».

      Así aludió a las declaraciones de familiares de Korta tras la manifestación celebrada en Zumaia y en el pleno de Zestoa, en el que los corporativos de EH, que mostraron su solidaridad con la familia del presidente de Adegi, fueron increpados por no condenar el atentado. Además, el pasado miércoles, en el pleno del Ayuntamiento de Mutriku, Patxi Mendizabal, cuñado de Korta, se dirigió en nombre de su familia a los ediles de EH y les acusó de tener «las manos manchadas de sangre».

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